A eso de las 11:30, estábamos saliendo de Glasgow. Media hora más tarde ya estábamos llegando a un pueblo que creo recordar que se llamaba Port Glasgow, donde hicimos una primera parada, una parada que resultó encantadora, pues tras las casas, callejeando, había un camino rodeado de un césped fascinante, ese césped sobre el que andas y se hunde varios centímetros bajo los pies, una alfombra brillante y fresca, sobre la que es difícil no tirarse. Era delicioso estar allí tendido. No sé, es como recuperar algunas sensaciones de cuando eres pequeño, cuando acabas de descubrir por primera vez el placer de caminar sobre la hierba fresca, tirarte sobre ella. Y es que afloró en nosotros el niño que llevamos dentro, así que, cuando al poco rato vimos unos columpios, nos fuimos hacia ellos.
Ya a las 12:30 llegamos a Gourock, un pueblo pesquero a las faldas de una colina, de modo que quedaba a un lado el agua, el mar, y al otro lado la colina, vestida de árboles verdes entre los cuales asomaban las casas. Adentrándonos en el pueblo llegamos al puerto donde cogeríamos el ferry. ¡Ains,
A las 13:00 llegamos a aquel pueblo que se veía en el horizonte llamado Dunoon. Subimos por un parquecito y estrechas escalinatas, donde se puede ver el Firth of Clyde, junto a una casa-castillo y una pequeña iglesia, sobre cuyo camposanto paramos impresionados, ante un paisaje que posteriormente vimos resulta muy típico, y allí respiramos. Buscamos por el pueblo un bar donde tomar algo caliente. Buscamos algo lugareño y acogedor, donde resguardarnos del frío. Encontramos un sitio familiar (y no muy caro) donde nos tomamos un té con un bollito dulce hecho con frutas... mmm ¡qué rico! Me sentó genial (a pesar de que nos hemos tomado el té a las 14:00, sin comer ni nada aún, jeje).
Continuamos nuestro camino a Inveraray, por una carretera separada a nuestra izquierda tan sólo unos dos metros de un lago precioso, llamado Loch Eck, junto al cual nos paramos un ratillo. Es difícil pasar por aquí sin pararse, al menos, un breve instante de tiempo a respirar el agua, oir el fresco de la hierba, tocar el verde de los paisajes, y oler el brillo de los tímidos rayos de sol que acarician el agua del lago.
Pero uno de los mejores lugares por los que hemos estado a lo largo de nuestro viaje fue
En la iglesia entramos por la puerta pequeña, accediendo a un claustro con un patio, todo de madera y tallado, con motivos celtas, entre otros que no pude identificar bien, pero que posteriormente encontré incluso elementos de la época clásica. Esto me abrió los ojos ante un lugar especial, un lugar que sé que encierra misterios, pero que no alcanzo a descubrirlos. Un lugar lleno de elementos que para quien sepa leerlos contarán leyendas y secretos, no en vano, en ella se encuentran algunos restos del rey Robert Bruce, uno de los primeros reyes de escocia y un héroe en la guerra de independencia contra Inglaterra, allá por el siglo XIV (contemporáneo y compañero de lucha de William Wallace).
“Oye Sun and Moon, Bless ye the Lord: Praise Him, and Magnify Him for Ever.” “Oye Light and Darkness, Bless ye the Lord: Praise Him, and Magnify Him for Ever.” “Oye Lightnings and Clouds, Bless ye the Lord: Praise Him, and Magnify Him for Ever.”
“O let the Earth, Bless ye the Lord: […]”
“Oye Montains and Hills, Bless ye the Lord: Praise Him, and Magnify Him for Ever.”
Esta noche tenemos pensado dormir en Oban, una ciudad más grande que los pequeños pueblos que vamos viendo en nuestro camino, perdidos entre árboles o descansando junto a un lago. Oban es mayor, también pesquera, con un paseo marítimo, y, según hemos leído, más movimiento una vez llega la noche.“O let the Earth, Bless ye the Lord: […]”
“Oye Montains and Hills, Bless ye the Lord: Praise Him, and Magnify Him for Ever.”
Pues ya tenemos donde dormir, pero el objetivo principal es comer algo, que ¡me mueeero de hambre! Así, tras comer un “roast beef” magnífico que me ha sentado estupendamente, vamos al Oban Inn. Es gracioso que al pedir la cuenta ha sonado: "Can you give me the kill?"
Finalizamos el día de locos, de noche, en la oscuridad del coliseo, un edificio llamado McTaig Tower, en lo alto de una colina, con forma de coliseo. Chulísimo. Bueno, hablo de noche como si fuera a media madrugada, aunque eran las 22:40, jajaja.
La ruta de hoy (110 millas):
b) Port Glasgow
c) Gourock
d) Dunoon
e) Inveraray
f) Kirk Conna
g) Oban


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