martes, 14 de octubre de 2008

Cuaderno de Viaje: Escocia 27 Septiembre 2008 (3)

Día 5. (Parte 3). Edimburgo nocturna

Aún recuerdo nuestras primeras impresiones de la ciudad, cuando todavía estábamos dentro del bus. Y nuestros primeros pasos por la ciudad, levantando la cabeza y mirando a nuestro alrededor, cargado el horizonte de edificios iluminados por su belleza y por las luces en la noche. Su belleza los iluminaba aun de día. Recuerdo una curiosa impresión que tuve nada más bajarme del bus. Edimburgo huele a sandwich de jamón york y queso. Es increíble, pero es así. Y ya, de noche, la ciudad nos ha enamorado.


Ahora nos encontramos caminando por la ciudad de noche, asombrados por su belleza. Vamos esquivando multitud de gente que se mueve de uno a otro pub, y de los pubs a los clubs; aquí la gente está loca y no lo digo por aquellos que van disfrazados, sino por aquellos que van ¡en mangas cortas! En fin, locos aparte, nos dirigimos a un local llamado RatPacket que vimos desde el bus, donde tienen música en directo, un concierto de piano, que degustamos con media pinta de Tennet's, como no.

Se nos hacía demasiado tranquilo el local, cuando nos mudamos a Victoria Street, y allí entramos en un club, el Espionage, un local aparentemente pequeño que tenía cuatro plantas hacia abajo, cada una ambientada de un modo distinto y con un nombre. Nosotros fuimos a la planta -3, con aire ruso, cuyo nombre no recuerdo (aunque por todas partes estaba escrito en ruso 'ΠPABAA', vamos, Kasbar, pero a saber lo que significa).


Al entrar, una chica vino a mí y dijo sobreactuando: -"¡Wow, I love your look, yeah!" ("¡Guau, me encanta tu estilo!")- tan sólo porque llevaba un chaleco de rayas, juas juas juas, y cuando llegó Ángel, lo mismo. Para mí, que tenían ganas de mamoneo, porque estaban en una despedida de soltera; de hecho, ella iba vestida con un traje negro con una banda que decía: "Ms. Foxy", y por lo que lo yo a ella también le dije: -"¡yeah, I like your look too!¡It's funny! ("¡A mí también me gusta tu estilo, es divertido!"). La verdad es que nos lo pasamos genial, buen ambiente, alguna que otra anécdota más, buena música... ¡hasta pusieron Sweet Home Alabama!

¡Ah!, las mujeres siguen siendo algo estúpidas. Tan sólo alguna que otra chica española, y bueno, alguna que otra chica escocesa y poco más. Había una chica morenita que se veía bastante simpática, y cada vez más, y los gestos que guiaba a sus amigas la hacían cada vez más interesantes, y más aun con cada mirada que volvía a nosotros. Apenas pasó todo esto en unos minutos cuando pusieron Don't stop me now (al parecer es muy popular por aquí), y tras finalizar la cancion, todo se disolvió, la música, la gente, la chica, dejando en mí tan sólo una sonrisa para el recuerdo. Grato recuerdo. Bueno, era una noche sin pretención alguna, tan sólo salir, divertirme, conocer. Grato recuerdo.

Juas juas juas, estoy recordando cuando ví la máquina de condones con sabor a wiski. Pues eso no es nada, porque estaba aquí en los servicios y al mirar a la derecha veo junto a mí una máquina grande, demasiado para ser una expendedora de condones, y al fijarme descubro con sorpresa que vendían consoladores, tangas, también condones, pero lo mejor... ¡ovejas hinchables!... jajaja, sin comentarios.

2 comentarios:

Antoniojezu dijo...

Joer tío! ¿Y no te trajiste una de esas ovejas? ¡Hubiera sido el triunfo en cualquier fiesta! jajaja!

uaozé dijo...

¡Illo, no caí! me lo han dicho ya varios, que se hubieran recorrido todo Edimburgo con la oveja esa. Pero es que del shock... se me pasó. Bueno, no se pué'stá en tó, jeje... ahora, la próxima vez que vaya (para el festival de Edimburgo, en Agosto) me traeré un ciento de borregos hinchables. :P