¡Al fin he vuelto! Vuelvo para escribir y seguir contando, un par de meses después, el resto del viaje.
Y continuamos así con mi despertar (de nuevo temprano) en un lugar de lujo... Luxor. Y continuamos levantándonos tempranito... en fín, ¡que remedio! al menos vale la pena. Y mucho, pues hoy vamos en dirección al Valle de los Reyes. En realidad no es el único valle de tumbas, pues existe otros también muy importantes, como es el Valle de las Reinas y el Valle de los Artesanos... pero los reyes son los reyes.
El lugar señalado puede verse desde la ciudad, pero, al estar el valle escondido entre unas colinas, hay que adentrarse en ellas para realmente poder disfrutar de sus tesoros, ya que aquí no hay pirámides ni templos. Resulta que la idea de estas tumbas era conservar el ritual y tradición de momificación y paso del rey a la otra vida, sin sufrir los constantes saqueos. (que por cierto, muchos de estos saqueos eran de la misma época, y muchos de estos saqueadores eran los propios guardias que las velaban). Así, al llegar verás entradas excabadas en la roca que nos adentran en un mundo para muchos desconocidos; hasta 65 tumbas y las que quedan aun por descubrir.
El hecho de que estén escondidas también tiene connotaciones religiosas. Así, mientras que las pirámides, enormes portentos edificados que apuntan hacia el sol, reflejan el culto por el dios Ra, el dios sol, las tumbas del Valle de los Reyes están ocultas, en mención al dios Amón, cuyo significado se ha traducido como "oculto".
Una historia curiosa es la de Las puertas de la vida, de las cuales se decía que traspasándolas se alcanza el Paraíso. Así, los antiguos egipcios representaban estas puertas en la entrada a la tumba y, tras éstas, hacían referencia a lo que ellos creían que era el paraíso, de modo que es curioso observar extrañas figuras, cuerpos sin rostros, monstruos, elementos de la otra vida... además, por suerte las pinturas se han conservado muy bien. (Podemos ver esto muy bien en la tumba KV 14, al llegar a la entrada del valle, al fondo; una de las tumbas más recomendadas de visitar).
(Creo recordar que la foto es de la KV14. Por cierto, esta es una foto pirata de una amiga, pero no están permitidas las cámaras dentro de las tumbas.)
Con la entrada al recinto puedes entrar en las tres tumbas que tú decidas, de modo que hay que tener un poquito de criterio a la hora de elegir (yo recomiendo, en este orden: KV14, KV2 y KV16). Amenofis I fue el primero en poner su tumba en el valle de los reyes, con lo cual es una tumba famosa que se suele visitar bastante (eso sí, si está abierta, que a veces las cierran por excavaciones). Otra famosa y recomendable es la KV14, que si no me equivoco creo recordar que era de los faraones Tausert y Sethnajt. También recomendables por su belleza son las tumbas de Ramsés I y Ramsés IV (que creo que son la KV16 y KV2 respectivamente), y otra también muy famosa es la de Tutankamón, que realmente no tiene mucho que ver, pues las paredes apenas están adornadas (fué un faraón que murió muy joven) y el verdadero tesoro se encuentra en el Museo de El Cairo.
Como curiosidad, tan sólo tres tumbas se han encontrado (por ahora) completas: las de Tutankamón (de ahí su importancia), la de la Princesa Tiya (abuela del anterior) y la de Hetep Heres (creo, madre del primero).
La tumba KV14 tiene una historia curiosa, y es que era una tumba que se estaba preparando para acoger la momia de la reina Tausert. Pero cuando ésta murió, su marido al ver tan bella tumba decidió sustituir el nombre de su esposa por el suyo. Entonces ocurrió lo que ocurría casi siempre, que el faraón muere y la tumba aun está inacabada. En esos casos, a veces se completaba con prisas, y a veces ni eso, de modo que, como ocurre aquí, tenemos una tumba inacabada a la que se considera una escuela de arte.
He de decir en este punto que hay ciertos edificios que eran adornados con pinturas, como los templos y algunas tumbas; pero otros son más austeros, como las pirámides, cuyo interior decepciona a muchos (a mí no), pues no está adornada ni posee ricos tesoros más que la piedra sobre la piedra, y el propio oxígeno, que allí dentro ya es un tesoro. El proceso para crear la tumba era bastante complejo y por ello llevava tantos años. En primer lugar, un equipo de obreros marcaban la piedra mala, donde no se puede excabar. Luego dos equipos hacen un tunel en la roca, y continuaban mientras no moría el faraón (así, a más longeva vida, tumba mayor). Además otro equipo comenzaba a pintar cuadros sobre la zona ya excabada, y, tal y como ya comenté hace tiempo, seguían el proceso para adornar las paredes: pintar unos cuadros, luego los dibujos en rojo, luego corregidos en negro por el maestro artesano, posteriormente tallados y finalmente pintados.
Es curioso que se dieron cuenta de que la pintura se desprendía al poco tiempo, de modo que decidieron mezclarla con clara de huevo... y ahí está, ha llegado hasta nuestros días con extraordinaria belleza cromática. En serio, sobre todo el negro y blanco son increíbles de ver.
Este es otro de los lugares a los que hay que venir bien prontito, antes de que aparezcan masivos grupos de indios y orientales (en serio... cantidades ingentes de gente llegaron todos de golpe). Además, sientes la egiptología muy de cerca... incluso estás rodeado de continuas excavaciones y hallazgos actuales (como la KV63, descubierta en 2005, o las KV64 y KV65, descubiertas en 2008).
Aquí fue donde entablamos más amistad con los madrileños Jose y Sheila y con Sonia (ah, y Joel), a la que la hizo gracia como nos escaqueábamos, a la salida, de los vendedores, combinando -"la, la"- ("no, no"), -"malesh"- ("lo siento"), -"shokran"- ("gracias") y -"Salam"- ("Adios"), con una entonación que le daba (yo tó'ilusionao) que parecía que había estudiado árabe (de hecho, un par de egipcios me lo preguntaron, jeje).
Fuera ya del valle, y más cerca del Valle de las Reinas nos encontramos un templo muy importante, en honor a una reina-faraón muy importante en la historia, el Templo de Hapshepsut, la mujer que más tiempo reinó y que fué nieta, hija y esposa de faraones. Su poder llegó gracias a los sacerdotes y a la llamada Teogamia, y así validar su derecho al trono. La idea de la Teogamia (para poner, en este caso, a una mujer en el trono y que nadie se levantara en crítica) era decir que era hija directa del dios Amón. Y punto en boca.
Este es un sitio trágico para la historia reciente de Egipto, pues aquí fué donde acontecieron los famosos atentados del 97 (que ya mencioné), cuando un grupo terrorista seleccionó a un grupo de turistas para asesinarlos, en la esquina inferior derecha de la fachada del templo. Aun pueden verse marcas de balas.
Una curiosidad bonita es acerca del nombre de Hapshepsut. Realmente éste es el nombre griego, igual que Tutankamón es realmente Nebjeperura Tutanjamón, pero cuando llegaron los griegos, cambiaron estos impronunciables nombres por otros, pos los que ahora los conocemos. Pues el nombre egipcio de Hapshepsut es Ma'at - Ka - Ra (que significa: Ma'at = Justicia; Ka = Doble y Ra = Dios).
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2 comentarios:
Muy interesantes los datos y consejos que aportas de tu viaje. Egipto es uno de los países que siempre he querido visitar. Su conjunto histórico es gigantesco y de mucho valor. Tiene que ser una gozada darse una vuelta en esos fantásticos lugares. Sl2
jeje, ¡gracias! La verdad es que no tengo mucho tiempo con el curro y los estudios (y otras cosillas...) pero seguiré poniendo más historias y consejos que me quedan en el tintero.
En cuanto a Egipto... a mí me resultó impresionante. He deseado desde siempre visitarlo, y vale la pena muchiiísimo. Simplemente ahorra un poco, encuentra con quien y tiramillas pa' Egipto. :D El mero hecho de estar de crucero contemplando las dos orillas (tan significativas ambas) del río Nilo, o andar por el desierto, o caminar entre tantos restos de historia, e historia grabada en la piedra... es fantástico. Ya sabes... en cuanto puedas, escápate y ya nos cuentas. :)
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