lunes, 11 de mayo de 2009

Cuaderno de Viaje: Amsterdam 1 Mayo 2009

Día 2. Segunda parte: Amsterdam cultural.

Esta mañana pasamos por delante del Van Gogh Museum y tenía una cola larguíiisima (por la que no íbamos a pasar, evidentemente). Van gogh es uno de mis pintores favoritos desde bastante pequeño, por sus trazos vigorosos, coloristas y tan expresivos pero no hay que esperar encontrar aquí sus mejores obras. Es más, el museo no está dedicado únicamente a este pintor impresionista, sino también a pintores contemporaneos, eso sí, obras menores. Es por ello que a mucha gente le suele decepcionar. El problema que tenemos nosotros es que hemos venido poco tiempo, así que cuando vemos que la entrada al Rijksmuseum está libre de colas, todo lo contrario que esta mañana, aprovechamos la oportunidad para pagar los 11 € de entrada (5.5 con carnet joven) y entramos a culturizarnos un ratillo. Sé que tendré mi premio al final.

Hay algunos cuadros que me encantan, uno de ellos me llama desde lejos, alumbrándome con su luz; es muy oscuro pero iluminado por la luz de una brillante luna; el efecto es realmente precioso. Al subir a la segunda planta otras obras me dejan allí perdido un rato, pero en especial dos de ellas: "Allegory of the sciences" (imagen anterior) y "Allegory of the arts", que forman parte de las cinco pinturas en blanco y negro de Gerard de Lairesse conocidas como "Grisailles".

Y al final, mi premio: "La ronda de noche". Enorme... en genialidad.

Jajaja, y de nuevo Manu se nos queda atrapado. Que ya es la hora de irnos y un guardia del museo le ha cerrado la puerta, y allá lo vemos, al otro lado, haciendo sus característicos gestos...

La ciudad no es sólo cobijo de extravagancias y falsos delitos deliciosos, sino que es, además de capital europea, capital cultural (he aquí una agenda cultural). Cuna de grandes artistas que acogieron el extraordinario arte flamenco como suyo, grandes impresionistas, clasisistas, y más recientemente, obras modernas y las aun no comprendidas por mí "performances"; aunque como decía Freddie Mercury, "el arte moderno es como una mujer, si quieres disfrutarlo no debes tratar de entenderlo". Al final va a tener razón.

Además del Rijksmuseun y el Van Gogh Museum, hay otros museos como el Stedelijk Museum, de arte contemporáneo así como la Rembrandthuis (casa de Rembrant) o la casa de Ana Frank. Gran parte de los museos se encuentran en la Museumplein, donde se encuentra el característico cartelito de "I amsterdam".

La cena es en Alberto's Carreta, un restaurante uruguayo. Un buen plato de carne con patatas y ensalada. De muerte. Nueve euros que al menos a mí me han devuelto la vida. Toda amsterdam está plagada de este tipo de lugares (así como turcos, italianos y demás), muchos restaurantes, sobre todo argentinos, que ofrecen un menú (un plato como el que cuento) a un precio razonable, que te pones a dar vueltas y ves números muy gordos al lado del símbolo del euro, junto a cada comida.

Un buen lugar para conocer Amsterdam la nuit es Leidseplein, uno de los centros nocturnos de la ciudad (así como turístico), donde podemos encontrar, entre otras, la famosa Sala Paradiso (que me quedé con ganas de visitar, pues estos días acogía una serie de conciertos bajo el nombre de London Calling, homónimo al temazo de The Clush).

Hoy paseamos, ya de noche, por el distrito Jordaan, una de las zonas más hermosas de la ciudad, y en la calle Haarlemmerstraat (petado de coffeeshops) hacemos parada en el Dampkring. De este hay dos, uno más moderno y otro más antigüillo y con más personalidad (que puede verse, por ejemplo, en la peli Ocean's Twelve). Éste es el primero de ellos.


La ciudad de día es fantástica, llena de vida, pero es de noche cuando muestra todo su carácter y personalidad, cuando las luces iluminan los canales y los escaparates, cuando las pequeñas bombillas de bicicletas recorren la ciudad como luciérnagas y la ciudad se multiplica por dos, quedando la Amsterdam que conocemos, por un lado, y la ciudad que se refleja en el canal, por otro.

Sensaciones del paseo por Jordaan: caminar por aquí es genial, con la sensación de estás en una ciudad con algo especial, un encanto tan personal, entre lo cutre y lo moderno, entre lo bohemio y lo sublime. Bicis por todas partes, algunas aparcadas allí hace ya años, apartadas. Y luces.

Fuera de todos los colores. Dentro, azul.


Una interesante guía de Amsterdam:
http://www.amsterdamguia.com/

Leyenda de colores:
-guía de viaje-